La Galería de las Colecciones Reales acoge ‘Sorolla, cien años de modernidad’, la exposición que cierra el centenario

El pasado mes el Ministerio de Cultura anunciaba la adquisición de tres obras del pintor valenciano para incorporarlas al museo que lleva su nombre. La Galería de las Colecciones Reales ha presentado este miércoles “Sorolla, cien años de modernidad”, la gran exposición que cierra las celebraciones del centenario del pintor valenciano. La Galería de las Colecciones Reales ha presentado “Sorolla, cien años de modernidad”, la gran exposición que cierra las celebraciones del centenario del pintor valenciano. La muestra está organizada por Patrimonio Nacional, Fundación Museo Sorolla, Museo Sorolla y Light Art Exhibitions yse distribuye en cuatro salas. Para una mayor admiración de las pinturas, la exposición también ofrece una galería con 24 obras originales del pintor, la mayoría centenariosorolla.es pertenecientes a colecciones particulares rara vez expuestas en público. Esta muestra se constituye como la matriz del proyecto expositivo ‘Sorolla, viajar para pintar’.

Otras rutas de interés.

Su retrato nos muestra su peculiar belleza, y su porte y mirada directa que delata su carácter firme y decidido. Desde muy joven demostró un gran talento para el dibujo y la pintura, asistiendo primero a las clases nocturnas de dibujo y formándose en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de San Carlos. La compañía de reparto destaca que Sorolla demostró desde joven su afición y dotes para el dibujo y la pintura. En el centenario de su muerte, la Casa Nacional de Moneda y Timbre ha creado una colección con monedas ilustradas con sus cuadros más icónicos. En València, el Museo de Bellas Artes inauguró hace dos semanas la Sala Sorolla, permanente y exclusiva para sus fondos del pintor. Por su parte, José Luis Moreno ha destaca que el último deseo del artista fue reposar en su ciudad natal, que tanto retrató.

Son pinturas más bien oscuras, contrastadas, en las que el joven pintor ejercita un dibujo meticuloso y, fiel a la tradición barroca, estudia luces, sombras y composiciones. También ha informado de que la celebración ha servido para ampliar con la compra de 18 pinturas la colección del Museo Sorolla, en Madrid. En cambio, el Estado no ha comprado ninguna ni para el Museo de Bellas Artes de València ni para ninguna otra pinacoteca valenciana. Ese es el motivo por el que ahora se presenta una nueva exposición que conmemora su fallecimiento (Valencia, 27 de febrero de Cercedilla, 10 de agosto de 1923).

El Museo Sorolla rinde homenaje al pintor en sus últimos años con la exposición ‘¡Sorolla ha muerto! ¡Viva Sorolla!’

Por otro lado, las secciones ‘Un camino a seguir’ y ‘La escuela valenciana’, ahondan tanto en sus fuentes de inspiración como en su papel como máximo exponente del grupo. Manuel Vicent construye, por una parte, un itinerario visual en torno a la representación del mar y sus escenas en la obra de Sorolla. Al mismo tiempo, el escritor teje un relato, entre biográfico, literario y estético, sobre la pintura de Sorolla, el mar Mediterráneo y sus gentes. En Madrid realizó sucesivas visitas al Museo del Prado, donde pudo aprender y copiar obras de los grandes maestros. Este otoño-invierno habrá tres exposiciones de relevancia impulsadas desde el museo y la Fundación Museo Sorolla.

  • «Pero es verdad que tiene un atractivo muy especial el tema de sus playas para un número muy importante de coleccionistas, que demandan esas obras», añade.
  • En 1900 ganó el premio nacional de la Exposición de París con Triste herencia (antes llamado Los hijos del dolor, pero Sorolla le cambió el título por consejo de Blasco Ibáñez).
  • Pero fue, sobre todo, el maestro de la luz, el genio que mejor supo plasmar la luminosidad del Mediterráneo.
  • En relación con la colección histórico-artística municipal, esta cuenta con siete obras del maestro de la Llum, que se localizan en la Casa Museo Benlliure (4), el Museo de la Ciudad (2) y el Salón Pompeyano (1).

Estas permiten profundizar en la primera etapa del pintor como ‘En la posada’ (1883), ‘La esclava y la Paloma. Desnudo’ (1883) o ‘Toma de hábito’ (1888), que muestra la maestría del pintor con técnicas como la acuarela y el gouache. También se ha destacado el legado particular de una coleccionista que dejó en su testamento dos obras de Sorolla para enriquecer la colección del museo. La exposición pretende revelar una faceta del pintor valenciano, la de sus dibujos, todavía bastante desconocida. En estos primeros años que Sorolla pasa aún estudiando en Roma, reflexivo en Asís y finalmente asentado en Madrid, la pintura de devoción le acompaña. Y debido a ello, las exposiciones sobre su vida y su obra se multiplican dentro y fuera de nuestras fronteras.

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Las visiones del pintor y el escritor confluyen a orillas del Mediterráneo, inspirador de estos dos maestros valencianos. Los precios no los da muchas veces la calidad de las obras, sino la moda y el tipo de coleccionista que quiere una obra y puede pagarla». "Ha servido para unir instituciones tan dispares como Museo Sorolla, Correos y el Museo de Bellas Artes para hacer que su figura, que ya es internacional, llegue a serlo todavía más", ha apuntado. En las monedas aparecen obras del artista, seleccionadas en colaboración con el Museo Sorolla. Entre enero y diciembre el programa expositivo del Año Sorolla ha ofrecido muestras que han explorado aspectos menos conocidos del autor, como sus inicios artísticos con ‘Sorolla. El visitante puede apreciar cómo Sorolla fue desarrollando su estilo a lo largo de los años y cómo fue experimentando con distintas técnicas y formas de representación.

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Sorolla logró atrapar como nadie la luz del Mediterráneo y llevarla hasta las salas de París y Nueva York, pero sigue siendo una figura misteriosa para muchas personas. Madrid, Valencia o Barcelona son solo algunas ciudades que le rinden tributo con piezas inéditas, obras maestras, apuntes o creaciones virtuales que nos muestran su amplia y prolífica trayectoria. Una muestra que reúne en Madrid 77 obras destacadas de su trayectoria, algunas de ellas nunca vistas en la capital y otras ni siquiera en España.

El Museo de Bellas Artes

Las exposiciones internacionales en 2023 celebran el centenario de Sorolla mostrando su influencia global. » o «Trata de blancas»-, mientras en Estados Unidos crecía su prestigio con exposiciones que lograban el respaldo de crítica y público. Además, ha añadido que su mujer fue "la que dio pie" a que actualmente haya un museo del pintor, el Museo Sorolla. La escena muestra el final del paseíllo de las cuadrillas al comienzo de la corrida, cuando los toreros llegan ante la presidencia y saludan.

No ha sido posible por el tiempo y por el coste que tiene organizar exposiciones así, por todo lo que implican. La muestra traza un peque�o recorrido documental por los tres �ltimos a�os de vida del artista, un periodo que vivi� enfermo, tras sufrir un derrame cerebral mientras retrataba a Mabel Rick en su jard�n en 1920. Más de 120 encuentros científicos se realizaron durante este periodo, junto con la publicación de 42 obras académicas, enriqueciendo así el conocimiento sobre el artista.

El motor de todos sus desplazamientos fue siempre la pintura al aire libre, una necesidad que le convirtió en un pintor viajero. La muestra relata la singladura de Joaquín Sorolla por las diferentes regiones de nuestro país y rinde homenaje al maestro de la luz como el gran cronista y embajador artístico de la España de entresiglos. A partir de ahí, por suerte, hay mucha obra de Sorolla repartida por museos e instituciones, por no hablar de las colecciones particulares. Viajar para pintar’, impulsado desde el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla, una muestra que ha revivido los pasos del pintor, llevando sus obras a los espacios originales donde fueron creadas.